Sign In

Aunque apenas hay documentos sobre ella, se supone que es del siglo XVI. Debido a que San Roque es el santo protector contra la peste, es posible que sirviese de hospital hasta mediados del siglo XVII, momento en el que pasaría a dedicarse al culto, volviendo a ser hospital durante la guerra civil de 1936. Al final el edificio fue quedando en desuso, y hoy únicamente se celebran cultos a Santa Lucía.

Es de tamaño reducido con una nave única de planta rectangular, de más o menos unos trece metros de largo y aproximadamente seis y medio de ancho, donde no se marcan ni presbiterio, crucero ni capilla. El presbiterio se halla señalado por una tarima poco elevada, la altura de una grada; el altar mayor está construido por la mesa y una hornacina practicada en la pared con la imagen escultórica titular. Es un edificio que pasa desapercibido en la actualidad debido a la integración y alineación en la hilera de casas que la rodean en la calle.

Lo más destacado de esta ermita es la rica decoración del interior, donde hay todo un programa pictórico que pretendía transformar un interior arquitectónico simple en un rica, adornada y luminosa iglesia cubierta por un espectacular artesonado a través de una pintura ilusionista y un vivo cromatismo. Se conservan pinturas murales que cubren la mitad superior de las paredes y la mayor parte de la bóveda, todas de tipo ornamental, que, gracias a su decoración estilística, nos permiten conocer su cronología, datadas probablemente del siglo XVII y XVIII. Es de gran curiosidad la existencia de un cuadro con la crucifixión de Cristo, probablemente del siglo XVII.

Ubicación