La Casa de los Romero Alarcón, construida en 1627 sobre una casa anterior propiedad de Juan Cano Moragón, es una casona nobiliaria manchega del siglo XVII y está declarada Bien de Interés Cultural. Destaca por ser la única casa señorial de Villarrobledo cuya fachada completa está construida con sillares de piedra.
La fachada, de composición ordenada con seis ejes verticales, combina elementos renacentistas y detalles barrocos. En la planta baja, presenta grandes huecos adintelados, mientras que en la planta primera se observan huecos abalconados, algunos de ellos modificados posteriormente.
El elemento más sobresaliente es su portada señorial. Este vano de entrada, adintelado y almohadillado, está coronado por una cornisa que da paso a un escudo heráldico de la familia Romero Alarcón, tallado en piedra con gran detalle. El escudo, enmarcado y sostenido por cuatro figuras infantiles, se sitúa bajo un frontón curvo superior. En este frontón aparece una inscripción que incluye los nombres de los propietarios, así como el del escultor y arquitecto Pedro Martínez Mendizábal, quien probablemente diseñó la casa.
Esta casona representa un notable ejemplo de la arquitectura nobiliaria manchega y constituye un valioso testimonio histórico y artístico en Villarrobledo.