Su construcción data del siglo XVIII, ha sido recientemente restaurada, respetando todos los materiales tradicionales como tapial, sillares, teja árabe, baldosas de barro, ladrillos hidráulicos o vigas de maderas. Es una casa amplia, con más de trescientos metros cuadrados distribuidos en planta baja, primer piso y patios, además de zona de juegos para niños y una chimenea-barbacoa cubierta.
Ideal para aquellos que buscan una escapada tranquila y en contacto con la naturaleza. Este alojamiento, que puede albergar entre 12 y 14 personas, cuenta con 7 acogedores dormitorios y 4 baños, proporcionando suficiente espacio para grupos grandes o familias.
Entre sus comodidades, la casa dispone de un amplio jardín con barbacoa, lo que la convierte en un lugar perfecto para disfrutar de comidas al aire libre y aprovechar los bonitos días soleados. El interior de la casa está bien equipado con calefacción, lavavajillas, lavadora, y televisión, asegurando que los huéspedes tengan todo lo necesario para una estancia cómoda.
Ubicada en una zona tranquila, la Casa Rural Doña Sara ofrece un entorno ideal para actividades al aire libre como senderismo, pesca y exploración de parajes naturales cercanos, como el río Júcar y sus alrededores. La casa también proporciona la oportunidad de desconectar y disfrutar de impresionantes atardeceres, rodeado de la belleza del campo.
Este alojamiento se destaca por su ambiente acogedor y la posibilidad de disfrutar de la paz y tranquilidad que proporciona su entorno natural.