Templo de estilo Renacentista, de planta basilical y con tres naves separadas por esbeltas columnas jónicas de fuste liso, de las que arrancan amplios y elevados arcos de medio punto. Tiene varias capillas adosadas, destacando la del Santo Cristo, construida hacia 1649; y la de San Antonio, de época barroca, terminada en el año 1758.
Todo el edificio está construido en mampostería, destacando en el exterior la puerta principal, construida hacia el 1688, formada por un arco de medio punto labrado con casetones, flanqueado por columnas toscanas, destacando la inscripción y la torre de planta cuadrada.
Durante el siglo XX, concretamente en el año 1931, se produjo un incendio en el que se perdió parte del antiguo retablo del altar mayor de estilo barroco, y las imágenes originales de San Bartolomé, la Reina Grande y el Cristo de las Misericordias.
Este emblemático edificio fue declarado por la Dirección General de Patrimonio Artístico, Archivos y Museos como Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento histórico – artístico en 1992.