Pago de La Jaraba es una finca histórica ubicada entre Villarrobledo y El Provencio, en el corazón de La Mancha. Reconocida por su Denominación de Origen Protegida, esta bodega familiar destaca por su enfoque en la producción de vinos de alta calidad, además de aceite de oliva virgen extra y queso manchego. La finca comprende 80 hectáreas de viñedos orgánicos y sostenibles, cultivados a más de 700 metros de altitud, lo que le otorga un microclima ideal para el cultivo de variedades como Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot.
Pago de la Jaraba dispone actualmente en el mercado tanto vinos tintos como blancos. En tintos hay 3 gamas diferenciadas, bajo tres marcas: Azagador, Viña Jaraba y Pago de La Jaraba. El primero elaborado con uvas de Tempranillo, Merlot y Graciano. El segundo y el tercero son un coupage de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, siendo el tercero elaborado con uva seleccionada. En cuanto a vinos blancos hay dos vinos monovarietales de uvas de Chardonnay y Sauvignon Blanc.
Además de sus vinos, Pago de La Jaraba produce aceite de oliva virgen extra de Cornicabra, caracterizado por su baja acidez, y cuenta con una quesería propia donde elabora queso manchego artesano. La finca ofrece visitas que permiten conocer sus viñedos, olivos y rebaños, y culminan en una degustación de sus productos. Esta experiencia única busca conectar a los visitantes con la tradición y la calidad que define a Pago de La Jaraba